Capitulo 3
Simples palabras
"La primera impresion es la que importa, pero, aveces, son aun mas importantes las primeras palabras."
Llegue a casa y toque la puerta como loca. Liza me habrio antes de que la puerta terminara por romperse. Me costaba respirar. Sentia que mi corazon estaba a punto de salirse de mi pecho.
-¿Pero que te a pasado?- pregunto Liza preocupada.
Justo en ese momento, Kevin y su amigo Drew bajaron las escaleras y entraron en la cosina riendose a carcajadas. Diana bajo tras ello con cara de querer acecinarlos, por lo que ninguno reparo en mi.
Subi las escaleras apresuradamente, con Liza pisandome los talones y exigiendome una respuesta. entr en nuestra habitacion y despues de que Liza entrara, la cerre de un portazo.
-Lo vi.-dije.
-¿Lo viste?- pregunto ella confundida.
-Quiero decir que lo segui hasta su casa.
-¿A quien?
-A Damen.- respondi emocionada.
-¿Quien es Damen?
-Oh claro, es el chico de la mansion.
-¿Que? ¿Lo seguiste hasta ahi? ¿A caso estas loca?-grito.
-Calmate. El no me vio. Ademas mañana voi a hablar con el.-le conte.
-Pues mas vale que te lleves un collas de ajo. No sabemos si muerde.- bromeo.
-Liza. El no es un vampiro.-lo defendi.
-¿Como lo sabes? Ni siquiera lo conoces.
-Claro que si. Lei su expediente.-dije sin pensar, pero para cuando me di cuenta, Liza ya tenia una mano en la boca y me señalaba con un dedo acusador.
-Ya se, Ya se. No se lo digas a mi madre ¿de acuerdo?-Le rogue.
-De acuerdo. Pero si resulta ser un vampiro, me lo pido yo.-dijo.
Al dia siguiente...
Se me habia hecho tarde y cuando llegue a la escuela las puertas estaban cerradas. Justo el dia mas importante de mi ultimo año de secundaria, y llego tarde. Camine hacia la entrada para corroborar que estuviera completamente cerrada. con un poco de suerte la habrian dejado entre abierta o algo.
Esperaba de sobra encoontrarme con una puerta cerrada, con un guardia custodiando o almenos con un profesor llegando tarde, pero lo que encontre, no era nada parecido. Completamente inesperado y de lo mas extraordinario. Damen estaba centado en el suelo, recargado en la puerta. Tenia los ojos cerrados, lo cual significaba que estaba dormido. Se veia tan sexy, con sus pantalones entubados, su camiseta de The Cult y sus botas de plataforma negras. El cabello le caia sobre la cara, ocultando sus palidos papados y seguramente tapandole el sol.
Me debati unos instantes entre, si debia salir corriendo de alli, o si por el contrario, debia acercarme a el y entablar la charla tan ansiada. Mi sentido des supervivencia, adquirido en las Girls Scouts me decia que si a lo primero, pero habia algo en aquel chico. En la froma en que aun dormido me insitaba a acercarme, que no pude resistirme.
-Hola.-le dije. sus ojos se abriron de golpe. Su mirada era fria y parecia atravesarme como un gelido cuchillo. ¿Se habria dado cuenta de que lo estube espiando?
El no dijo nada. mantuvo la vista fija en mi durante un buen rato. Sus pupilas estavan completamente dilatadas, lo que le conferia a sus ojos un aire de malevolencia demoniaca. No supe que decirle, pero pronto me di cuenta de que no tenia nada que decirle. Me quede ahi como petrificada. Sin poder apartar la mirada de sus ojos grises. Solo habia una persona aparte de Damen capaz de hacer que me perdiera en su mirada, y ese era Justin. Cuando ensayabamos la obra, me era casi imposible seguir los dialogos, sus ojos grises me distraian casi siempre.
Pero esto era diferente. Era como si me tuviera hechizada, no podia moverme. Tansolo queria hecharme a sus brazos y plantarle un gran beso en los labios. Pero toda esa sensacion se esfumo cuando el hablo.
-¿Porque estuviste siguiendome?- dijo con voz nula de exprecion.
-Yo...
-No -grito, inesperadamente.-No lo hagas. Odio a las chicas como tu. Siempre obcecionadas. Dejame en paz.-dijo y se alejo con las manos en un puño.
Esas eran nuestras primeras palabras. No eran en nada como lo habia imaginado. Pero almenos ya era algo. Desgraciadamente, no esperaba que existiera una segunda oportunidad.
Continuara...
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