Capitulo 5
Sin respiracion
"La vida no se mide por el numero de veces que respiras, sino por el numero de veces te dejan sin respiracion"-George Carlin.
Cin el vestido de Julieta ya puesto, me dirigi a la parte de enfrente del ecenario. Mire a todos los actoresalli presentes y descubri que Justin no estaba. Busque entre el publico -maestros, amigos, hermanos.-, pero en lugar de encontrar a Justin, me tope con la ya familiar cabellera dorada de Lucas. En cuanto nuestras miradas se cruzaron, una gran sonrisa se le dibujo en los labios.
-Perdon.- articule con los labios.
-Ya no importa.- articulo el en respuesta.
Camine a su encuentro sin saber muy bien lo que diria o lo que seguia sintiendo por el. Me detuve a pocos centimetros de donde se encontraba y comenze.
-Hola.
-Hola.- dijo el imitando mi inseguro tono.
-Y...¿Que cuentas?
-Pues, despues de pasarme todos estos dias pensando en lo que sucedio, me di cuenta de que no puedo vivir sin ti.-hiso una pausa y me tomo de las manos.-Te necesito, kate. No tengo idea del porque, pero asi es. Me es imposible separame de ti.
-Guau.- fue mi unica expresion ante aquella revelacion. El nudo que se me habia hecho en la garganta me impedia decir cualquier otra cosa.
-Ademas, -continuo Lucas.- decidi que no debo enfadarme contigo por nada, despues de todo, solo estabas ensayando.-Las risas de Aron y Taylor interrumpieron el momento.-En todo caso, deberia romperles la cara a esos chismosos ¿ no crees?
Enseguida las risas pararon y la pareja de amigos salio corriendo.
Lucas me abrazo por la cintura y yo le pase los brazos por el cuello. Entonces me beso, como tanto extrañaba que lo hisiera. Sus besos solian ser apásionados, pero trato de refrenarse ante la sala llena de gente. Yo me entregue al beso dejando que todas mis dudas se disiparan, como si ya no tuviera ningun problema, como si lo unico que me importara fuera el contacto de nuestros labios, por lo menos, hasta que la señorita CoCo me devolvio a mi realidad.
-Comenzemos con las audiciones para el sistituto de Romeo.- anuncio por el megafono.- Damen Cross al ecenario, ¿ y en donde esta mi Julieta?
Al escuchar su nombre todo mi cuerpo se puso tenzo. Lucas me aparto un poco para ver mejor mi exprecion, pero luego volvio a abrazarme.
-Lo haras bien. Estare apoyandote.- susurro en mi oido atribuyendole mi expresion a los nervios. Luego me dio un ultimo y pequeño beso antes de soltarme y empujarme hacia el ecenario.
Subi las escaleras con paso lento, no queriendo llegar hasta el lugar en el que me correspondia estar, pero eso era algo inevitable.
Damen entro en el ecenario como normalmente lo hubiera hecho Justin. al alzar lentamente la vista lo primero que vi fueron sus botas negras de plataforma, las mismas que le habia visto la ultima vez, unos vaqueros y una playera negra. Por un momento me lo imagine con el traje de Romeo y ¡DIOS! ojala no lo hubiera echo, porque en cuanto lo hise solo senti deseos de echarme en sus brazos y rogarle que se quedara conmigo hasta la muerte.
El cabello le cubria los ojos de nuevo y al subir la mano para aprtarcelo, pude notar el anillo de la familia Knight en su dedo corazon. Esa podia ser mi explicacion, habia descubierto el misterio, era probable que ellos fueran tan solo los herederos de la Mansion.
-Cuando quiera, señor Cross.- lo apresuro la señorita CoCo.
Y Damen, cambiando todo el guion comenzo:
-Julieta, no sabes cuanto tiempo eh esperado para verte.- dijo acercandose poco a poco.-Se que venimos de mundos diferentes, y que nuestras familias se odian,- se acerco mas y puso una manos sobre mi mejilla.- pero antes de volver a separarnos, concedeme fundirnos en un ultimo beso.
Y asi fue como recibi mi tan esperado beso de Damen. Y con aquellas sinceras y romanticas palabras, y el beso mas dulce que jamas me hubieran dado, Damen Cross me dejo sin respiracion.
La sala estallo en aplausos y suspiros y expresiones de celos, y yo me acorde de Lucas. Sali corriendo de alli lo mas rapido que pude, en direccion a mi camerino.
Me quite el soso vestido, me puse mi ropa de siempre y me examine en el espejo. Tenia las mejillas encendidas y los labios completamente rojos, la ropa que traia puesta estaba arrugada y mi cabello se habia enredado un poco en mi frenetica carrera. Me tarde un momento en alisarme el cabello, antes de salir en busca de Lucas, para pedirle de nuevo perdon.
Pero en lugar de ver a Lucas, vi a Damen recargado sobre la puerta del camerino de Romeo, una sonrisa malevola le iluminaba el rostro. Todos los recuerdos de la noche anterior regresaron a mi mente como un golpe que me dejaba sin aliento. Pude ver la preocupacion en el rostro de Damen una vez mas, justo antes de caer al suelo inconciente.
Continuara...
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