Capitulo 8
Enviados
"Aveces, algunas personas tienen angeles guardianes, que se encargan de protegerlas y guiarlas. Espero ser una de ellas."
Tome el taxi hasta el centro comercial y espere a las hermanas durante casi una hora. Al parecer no eran muy puntuales o tal vez solo les gustaba hacerme esperar.
Mire el reloj unas cuantas veces antes de decidir entrar al cine por mi propia cuenta. Ya eran casi mas de las seis, cuando Tess llamo a mi celular. Ambas estaban viendo ropa en una de las tiendas del segundo piso, y se preguntaban que habria pasado conmigo para que no llegara. No les di ninguna explicacion, solo sali de la sala y me dirigi hacia donde ellas estaban.
-Hola. ¿Por que tardaste tanto en llegar?- pregunto Rachel.
-Estuvimos aqui solas por tres horas.- convino Tess. su cabello, que antes habia sido pelirrojo, ahora lucia un hermoso color negro.- Incluso tuvimos tiempo de ir a la estetica. ¿Te gusta?
-Por supuesto.- dije sin pensar.
-Y ¿Que quieres hacer?
En esos momentos lo que mas deseaba era poder salir corriendo de aquel lugar. en lugar de decir lo que realmente pensaba, termine diciendo:
-¿Por que no vamos a la libreria?
Pero que idiotes acababa de decir. Las chicas comenzaron a reirse de mi idea y salieron caminando de la tienda hacia algun mejor lugar que el que yo habia propuesto.
-No te ofendas, Cariño, pero nosotras buscamos algo mas entretenido.- dijo Tess.
-Y no leemos.- explico Rachel.
Yo las segui por toda la tienda como tarada sin prestar gran atencion a los comentarios de las Hellington. de vez en cuando, cuando una de ellas me preguntaba sobre un bolso o unos zapatos o alguna otra cosa, yo asentia en silencio, y entonces la otra opinaba que el color no era de la temporada, o que estava fuera de moda, o cualquier otra estupides. Para mi era como estar en otro planeta, escuchando un lenguage extraño e indecifrable. Por un momento me imagine a Tess y a Rachel con antenas y la piel verde. La imagen me hiso tanta gracia que comence a reirme como una loca frente a todas las demas chicas en la tienda. Las hermanas me miraron como si estuviera infectada con una extraña enfermedad y no quisieran que nadie mas se enterara.
-Cariño, luces como una boba.- dijo Tess. ¿Acaso creia que con decir la palabra "cariño" no notaria el insulto?
-Por que no dejas de avergonsarnos y te guardas esto en la bolsa.- dijo Rachel dandome una blusa de tirantes.
-¿Piensan robarla?- dije yo, totalmente sorprendida.
-No la robaremos. Consideralo un prestamo.- dijo Tess. En ese momento note que llevava puesto un sueter que antes no le habia visto, y toda su ropa habia sido cambiada por las prendas que me habian mostrado en otras tiendas.
-Si. Nosotras dejamos esto...- dijo Rachel, poniendo su antigua ropa en un perchero y guardando la ropa nueva.- y nos llevamos esto.
-No creo que eso este bien.- admiti.
-Vamos, haslo por nosotras.- dijeron al unisono.
Ya estaba a punto de poner la blusa en mi bolso, cuando Damen aparecio detras de las Hellington.
-¿Que hacen aqui, chicas?- pregunto.
-Comprando, ¿no es asi, Kate?- dijo Tess, lanzando una mirada a la blusa de mi mano.
-Si, por supuesto.- dije, y me encamine a pagar la blusa.
La cajera ni siquiera me miro mientras cobraba. Salimos de la tienda con Damen pegado a nuestras espaldas. Lo que evito que las chicas siguieran robando mas cosas de las tiendas. Pero eso no significaba que hubieran pagado las prendas despues, sino que se habian limitado a mirar y criticar las prendas en los aparadores.
Al final del dia, termine dandole la blusa a Tess, ya que no era de mi talla, y Damen se ofrecio a llevarme a mi casa.
No podia ser verdad. Habia aparecido en el instante en que mas lo nececitaba, y ahora me escoltaria hasta las puertas de mi propio hogar. Despues de todo, salir con las hermanas infierno no habia sido como pasar el dia en el purgatorio, al menos no del todo.
CONTINUARA...
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