Promesas De Sangre

¡¡Bienvenidos a Promesas De Sangre!!







Un Angel Caido, un mortal y un Demonio, enredados en el triangulo amoroso mas sobrenatural, que te arrastrara con ellos al infierno.







¡¡Bendiciones Oscuras!!



miércoles, 9 de marzo de 2011

 Capitulo 11(Primera parte):
¿Como callar lo que grita tu alma?
"Hay secretos que es mejor no saber ni contar"

"Antes, habia tenido tantas ganas de besar a Damen, pero ahora que sabia lo que realmente trataba de ocultar, no estaba tan segura de nada. Incluso me entraron arcadas al ver el hilo de sangre en su madibula."

Despues de salir del auditorio, Lucas me hiso un escenita. Comenzo a gritarme que no podia para de estar con cada chico que se me pusiera enfrente, que no podia mantener mis manos alejadas de nadie, que el estaba dispuesto a perdonarme hasta que entre y me vio tomada de las manos con Damen. Yo insisti en que todo era parte del ejercicio de Actuacion, aunque, ni siquiera sabia como vendarnos de los ojos y hacernos caminar por una pista de obstaculos tomados de la mano por nuestro/a mejor amigo, ayudaria en algo a nuestra actuacion. Al final me fui enojada y en mi camino asote la puerta de la biblioteca.
Termine gritandole que no me arrepentia de haberme  fugado con su hermano la primavera pasada y que ya no me importaba si sus amigos lo habian informado de eso o no.
Aquel habia sido un gran secreto, uno que habia mantenido, al igual que una promesa, pero habia perdido tantas cosas en aquella pelea. Habia perdido a mi novio, a mi amigo, habia roto una promesa, habia perdido la confiansa, no solo de Lucas, sino, tambien de su hermano Henry, y sin quererlo, sabia que cada dia me perdia un poco mas a mi misma.

Las sombras no dejaban de atormentarme. Volavan a mi alrededor casi asfixiandome. Los ataques se hacian cada ves mas fuertes y aunque no huviera contacto alguno, me dejaban moretones horribles. Habia empesado a usar ropa que los cubria, de mis brasos hasta mis piernas, y en algunas ocaciones, incluso mi cuello. Dias atras me habia percatado de dos moretones algo extraños, en mi espalda. Me causaban comezon y eran lo mas horribles de todos. Cada dia empeoraban mas, hasta convertirse en llagas profundas que sangraban cada dia. Pero habia algo todavia mas extraño. En mi frente se habian comenzado a formar dos monticulos, cual si fueran cuernos. Apenas y se notaban, pero aquello era preocupante.

Algunos dias despues, en la escuela...

-Hey, Kate.- Damen me gritaba desde su auto.
Me acerque esquibando a la multitud de chicos que esperaban anciosos por salir de fin de semana. Entre ellos vi a Justin, y, antes de que me viera, me escondi detras de un arbusto. Espere hasta que subio a su auto y se marcho para seguir mi camino.
Damen estaba dentro de su flamante Ferrari rojo, con la ventana del conductor abajo. El llevava puestos unos lentes oscuros que lo cubrian del sol.
-¿Te gustaria venir a mi casa?-pregutno sin rodeos.-Podriamos ensayar un poco y... hay algo que me gustaria mostrarte.
Algo en mi me dijo que aquello no era una buena idea, pero otra parte de mi, la que era controlada por mis hormonas adolecentes, me insito a decir que si.
-Claro. Podriamos ver un par de peliculas.-"O no ver nada" dije para mis adentros.
Sin dudarlo y sin pensar, subi a su auto y me abroche el cinturon.

En casa de Damen...
La casa de Damen era realmente grande. Nunca me hubiera imaginado que la Mancion Knight se viera tan bien con un par de pcrtinas nuevas y muebles bien cuidados. Las pinturas y los pequeños detalles que la madre de Damen habia puesto para adornar la casa, le daban un toque de un ambiente mas antiguo, como de hace siglos. Me imagine a mi misma con un vestido de aquellos, y con una peluca blanca que solo un jues en la corte podria usar, y no estaba segura siquiera si esas cosas se seguian usando aun. Habia retratos por todas partes, pero en ellos solo aparecian fotos antiguas, justo como me imaginaba los vestidos, los trajes, los peinados, los guantes, el color grisaseo.
Algunas incluso comenzaban a amarillear por el tiempo, asi que imagine que devian ser preciados recuerdos de sus bisabuelaso, porque eran muy parecidos a el. En una foto, me parecio ver a una chica, con el cabello recogido en un fino peinado, tan apretado, que debia dolerle, acompañada por el bisabuelos de DAmen. Lo extraño en aquella foto no era el peinado, vamos ni el hecho de que detras de ellos hubiera semejante resplandor con forma de unas alas, lo realmente extraño era que aquella chica era identica a mi. Damen quito la foto de mi vista y la guardo excusandose de que eran recuerdos de su abuelo que no queria recordar.
Una imagen llego a mi mente, en el mismo momento en que las sombras comenzaban a envolverme y a quitarme el aire.
Damen, con su morada negra, el cabello recogido en una coleta, semidesnudo de la cintura para arriba, flexionado, con la mirada fija en algo sobre el piso. Me acerque un poco para ver mejor de lo que se trataba... y ahi estaba yo, no no era yo, no era mi cuerpo, era la chica de la foto, con el cuello desgarrado. Damen alzo la cabeza y se irguio mirando al cielo, lanzo un grito desolador al cielo y una lagrima cayo y rodo por su mejilla. Despues las sombras me arrastraron a mi presente.

Damen me miraba preocupado. Me encontraba recostada sobre el sofa y todo me daba vueltas. No podia concentrarme en nada, y cada vez que miraba el rostro de Damen, me llegaba de nuevo una imagen suya, sus ojos negros, la piel palida y unhilo de sangre pendiendo de su barbilla.
Justo ahora, debido a la preocupasion, su rostro se encontraba a pocos centimetros del  mio.Antes, habia tenido tantas ganas de besar a Damen, pero ahora que sabia lo que realmente trataba de ocultar, no estaba tan segura de nada. Incluso me entraron arcadas al ver el hilo de sangre en su madibula. 
-¿Te encuatras bien?-Pregunto.
Sin duda no me encontraba nada bien, perop quera quedarme a aberiguar algunas cosas mas sobre todo aquello. EN lugar de eso, me encontre a mi misma respondiendo: Creo que deberia irme.
-¿Quieres que te lleve?
En otros momentos, por mas tentadora que sonaba la situacion, me hubiera negado, pero yo no llevava aunto y regresar sin el era demasiado peligroso, debido a la hora, fuera el cielo ya oscurecia, ademas de que no podia ni mantenerme en pie por culpa del mareo y el golpe en la cabeza, causado a la hora de caer por mi desmayo, habia provocado un cevero dolor de cabeza, que me taladraba. Era mejor dejarme que me llevara.
-Kate, antes de que te vallas, hay varias cosas que debo explicarte...
-Damen. 
Su mirada cambio repentinamente. Otra vez, era el Damen de mis pesadillas.
-Hay una explicacion para todo lo que te sucede, todo lo que sientes, lo que ves, las somnbras.-Siguio.
-¿Que?
Asi que el tambien podia ver las sombras, y aun asi estaba aqui sosteniendome para que no cayera. ¿Como era posible.
-Kate... eres... la ultima de los inmediadores. La ultima...

CONTINUARA...



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