Capitulo 13: Alma sucia
"Un alma se vuelve sucia cuando se traiciona a si misma."
La clase de Manipulación de las mentes fue todo, menos lo que yo esperaba. Esperaba poder aprender a leer la mente de Damen o quiza tan solo a echar un vistazo en la mente de algún otro, pero no fue así.
El profesor, frente al pizarron, comentaba sobre la existencia de algunos ángeles que habian usado sus dones de manipulación para hacer a los humanos cometer actos malvados. Estos angeles fueron desterrados del paraíso y mandados al infierno, pero ellos se revelaron y asi fue como surgieron los ángeles caídos. Claro que esta no era la historia del cielo contra el infierno, por lo tanto seguimos con la clase de manipulación.
Mientras el profesor leia el libro que sostenia en las manos, esperando que nosotros hicieramos lo mismom, yo me concrete a mirar sus alas. No era algo que uno pudiera disimular. Era como si trageran un gran grano en la cara, del tamaño del Everest. Saben que no debes mirar, pero al mismo tiempo no puedes dejar de hacerlo.
Sus alas eran de color blanco, como la de la mayoria de los profesores que habia tenido hasta ahora. Eran de apariencia suabe, como el algodon. Sentia el deseo de tocarlas y pegarlas a mi rostro.
Por un momento mi mente conspiro contra mi, trayendome una imagen de mi acariciando las alas de Damen, pero no solo eso, sino, tambien besandolo.
No podia hacerlo, no solo porque estaba enfadada con el, sino porque era un angel, quien sabe cuantos años mas que yo tendria y sobre todo, el era mi profesor.
En la cafeteria...
Una chica llamada Luz se acerco a mi en el corredor cuando saliamos de la ultima clase. Me guio hasta el comedro y me invito algo de comer, pues yo no habia llevado dinero.
-¿ya decidiste que es lo que quieres ser?- me pregunto, con la vista fija en mi rostro.
-No, aun no. ¿Tú ya?
-Lo cierto es que no. Mi madre quiere que sea un gran Angel, como lo fueron ella y mi padre, pero no lo se. Supongo que el Consejo tiene la ultima palabra.- dijo.
-¿El... Consejo?- pregunte confundida.
-Si. El Consejo se encarga de elegir el camino que seguiras, o, en caso de que ya lo hayas elegido, se encarga de aprovarlo.- explico.
Bien, al menos no tenia por que preocuparme el hecho de querer ser un angel o un demonio.
-Y ¿has encontrado algun chico que te guste?- pregunto.
-No, hasta ahora no.
-Bueno, pero aun no has visto ni a la mitad de los chicos de la escuela.
En ese momento vi entre la multitud de inmortales una cara conocida. El ya familiar andar de las piernas, el sonido de su vos que me llegaba desde donde el se encontraba y el cabello rubio.
-¡JUSTIN!- grite.
En ese instante el volteo la mirada hacia mi y una ancha sonrisa le ilumino el rostro.
Mis manos y mis piernas reaccionaron antes que mi cabeza, y sin saber como, ya estaba corriendo en su direccion. EL hacia lo mismo.
Antes de pasarle los brazos por el cuello, repare en la insignia del pecho.
"DEMONIO"
Se leia en letras grandes, negras y claras sobre el broche de oro de su pecho. Me detuve en seco a pocos sentimetros de su cuerpo. El noto la rigides de mi cuerpo y se detuvo antes de abrasarme.
-¿Kate?- dijo confundido.
No podia dejar de ver la insignia. Un demonio, mi mejor amigo siempre habia sido un demonio. Ahora podia entender por que lo habia besado aquella vez. Aun sintiendome tan insegura a su lado aquel dia, aun sabiendo que lo que hacia estaba mal, que heria a muchas personas, aun con todo eso, me habia convencido de hacerlo. Como todo un exérto en manipulacion mental.
Justin siguio la direccion de mi mirada hasta su pecho y fue como si un foco se hubiera encendido. El se dio cuenta de lo que surcaba por mi mente y comenso a dar escusas.
-Kate, no... yo no....- se quedo sin palabras.
-No, no, dejalo, esta bien... yo...
Sali corriendo sin terminar la frase, por que no sabia que mas decirle. Podia haber dicho" no te preocupes esta bien, estoy bien." pero eso no era verdad.
Corria como loca sin saber exactamente hacia donde, solo pensaba en alejarme de alli lo mas rapido posible, en alejar esos pensamientos que me amargaban el alma y la volvian tan sucia.
"DEMONIO"
Se leia en letras grandes, negras y claras sobre el broche de oro de su pecho. Me detuve en seco a pocos sentimetros de su cuerpo. El noto la rigides de mi cuerpo y se detuvo antes de abrasarme.
-¿Kate?- dijo confundido.
No podia dejar de ver la insignia. Un demonio, mi mejor amigo siempre habia sido un demonio. Ahora podia entender por que lo habia besado aquella vez. Aun sintiendome tan insegura a su lado aquel dia, aun sabiendo que lo que hacia estaba mal, que heria a muchas personas, aun con todo eso, me habia convencido de hacerlo. Como todo un exérto en manipulacion mental.
Justin siguio la direccion de mi mirada hasta su pecho y fue como si un foco se hubiera encendido. El se dio cuenta de lo que surcaba por mi mente y comenso a dar escusas.
-Kate, no... yo no....- se quedo sin palabras.
-No, no, dejalo, esta bien... yo...
Sali corriendo sin terminar la frase, por que no sabia que mas decirle. Podia haber dicho" no te preocupes esta bien, estoy bien." pero eso no era verdad.
Corria como loca sin saber exactamente hacia donde, solo pensaba en alejarme de alli lo mas rapido posible, en alejar esos pensamientos que me amargaban el alma y la volvian tan sucia.
En los pasillos de Ellerthon...
Despues de un rato de no parar de correr mis piernas me pedian, no, me rogaban parar, pero al mimo tiempo no reaccionaban cuando les ordenaba detenerse. Los pulmones me quemaban horriblemente. Habia pasado corriento por todo el patio y los jardines del rededor hasta llegar al edificio norte. En cuanto vi la gran edificacion abandonada no lo dude y entre a buscar resguardo. Las lagrimas me llenaban los ojos y me nublaban la vista, el cabello despeinado me caia en la cara cual cascada. No me habia dado cuenta de que habia estado sollozando y gritando hasta que la garganta me ardio.
De repente algo duro me golpeo la cara y me hiso retroceder y caer al frio suelo de marmol, deteniendo mi loca y frenetica huida. Senti el dolor en la espalda, en la cabeza al chocar con el piso y senti las piernas entumecidas, pero no me movi ni un centimetro, estaba muerta.
Las lagrimas apenas me dejaban ver y lo unico que lograba distinguir era una silueta masculina sobre mi cabeza, probablemente el chico contra quien habia chocado. El me hablaba, me pedia a gritos que respondiera o algo por el estilo, pues su vos era apenas un murmullo ajeno y mi cerebro no lograba procesar las palabras recibidas ni las que debia decir.
De pronto, como un relampago, la idea vino a mi cabeza. Si se suponia que este edificio estaba abandonado ¿Con quien podria haberme encontrado? EN medio de la oscuridad, de escombros y restos de una epoca muy pasada. ¿Un demonio?¿Un angel? ¿
que podria ser esa criatur...
Kate callo en la inconciencia sin dejar completos sus pensamientos, mientras que la criatura la cargaba en brazos y se la llebaba consigo. Al fin habia encontrado a quien por tannto tiempo estubo esperando. La chica de la profecia habia llegado.
CONTINURA...
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