Capitulo 15:Nuevo Destino
¿Que tan difícil es adaptarse a un nuevo destino? No tienes ni idea.
Alec y Felix se ofrecieron a entrenarme después de clases. Ya había elegido mi arma, una que ya había aprendido a manipular unos cuantos años atrás.
-¿Como aprendes tan rápido?- pregunta Felix mientras mi flecha da justo en el centro de la diana, una vez mas.
-Practicaba junto con mi hermano mayor hace un par de años.-digo tomando otra flecha y apuntando, esta ves, por encima de la cabeza de Alec.
-Parece que no perdías el tiempo.- me alaga el chico, al ver que mi flecha pasa volando apenas centímetros arriba de la rubia cabellera de Alec, quien me dirige una mirada acecina.
-Creo que es suficiente por hoy.-grita el chico, a quien casi atravieso.-Detengámonos antes de que lastimes a alguien.
-Jamas lo haría.-digo en tono indignado, aunque se que solo ah sido una broma.
Los chicos enseguida lo entienden y se echan a reír a carcajadas.
-Vayamos a comer.- ofrece Felix.
-¿Que hay de mi familia? Me dijeron que podría verlos cada día por la mañana.- pregunto removiendo los vegetales por todo el plato.
-No te preocupes, pronto los veras.- me tranquiliza Felix.
-Eso me dijeron ayer en la noche.
Alec y Felix intercambian unas miradas justo antes de responder:
-El tiempo transcurre diferente aquí, Kate.-comienza Alec.
-Un dia aquí, pueden ser horas allá.-termina Felix.
-Hey, colegas!!!-interrumpe un chico que atraviesa las puertas del comedor.
Me pregunto quien podrá ser y que estará haciendo aquí, pues, que yo sepa el instituto ya esta vacío a excepción de nosotros.
-Hey!!!- responden los chicos al unisono.
El chico es alto, de espalda ancha y brazos fuertes, pero no mas fuerte que Felix, sus ojos son de un dulce color avellana y su tez... bueno, no es pálida, como parece ser la de la mayoría de los chicos de este lugar, pero tampoco es tan morena. Es... perfecta. Y cuando se acerca a mi, puedo percibir el olor de la colonia que se ah puesto hace poco. El, apenas y repara en mi cuando se sienta a lado de Alec.
-Eh, chicos, no pensaba encontrarlos aquí tan tarde.-dice mientras despeina al pequeño chico rubio.
-Bueno, hemos tenido un poco de tarea extra.- dice Felix, señalándome con un ligero movimiento de cabeza.
-Pero no ha sido tan difícil, en realidad es muy buena.-dice Alec.
-Ah!! Con que esta es la hermosa chica de la que me hablaron.-dice el chico.-Hola, mi nombre es Caleb.
Estrecho la mano que me ofrece, y al contacto una ola de paz me inunda rápidamente.
-Este payaso de aquí me estado hablando mucho de ti, Kate.-dice señalando a Alec, quien a su lado parece un niño.
-Ahm... pues a mi no me han hablado nada de ti.-le digo, sin ánimos de ser grosera.
-Oh, pues... veras, yo soi quien se encargo de juntar a estos dos y de enseñarles todo lo que saben.-dice acercando su silla a mi.
-Bueno pues, has hecho un muí buen trabajo.-lo felicito.
-Es todo un cumplido viniendo de una chica tan linda.- al oírlo me pongo como un tomate.
-Uhm.. Gracias.
-Eh, colegas, es hora de irnos. debemos llevar a Kate a su casa para que duerma un poco.- recuerda Alec.
-El chico tiene razón Caleb, aunque aun le quedan unas horas mas para que amanezca en el mundo de los mortales.- combina Felix.
-Eso no sera un problema, la llevare yo.- se ofrece Caleb y yo creo que no puedo ponerme mas colorada.
-Tal ves deba acompañarte, no crees? Ya sabes, para mayor seguridad.-propone Alec.
-Tonterías, yo puedo cuidarnos solo, chico. Ademas, ha sido un día largo, deberías dormir un poco.
Alec comienza a quejarse, pero al final no hace nada mas que irse tras Felix, cual niño pequeño.
No puedo evitar sentirme bien a lado de Caleb, es como una energía que nunca antes había sentido. Al llegar a casa le pido que me acompañe unos minutos mas, y el acepta. Comienza a hablarme de su vida, de como perdió a su familia entre una guerra de Ángeles contra demonios, y como ahora el luchaba por mantener la paz, al menos en el mundo mortal. Me hablo de la pequeña casa que compartía con los demás chicos, que resultaba no estar muy lejos de donde vivía. No pude evitar enamorarme de el esa noche, y cuando llego la mañana, solo esperaba a que se hiciera de noche, para volver a verlo. Como si fuera un sueño solamente. No podía dejar de pensar en el. Si debía aceptar un nuevo destino, a lado de Caleb, todo seria mas fácil.
-Hey, colegas!!!-interrumpe un chico que atraviesa las puertas del comedor.
Me pregunto quien podrá ser y que estará haciendo aquí, pues, que yo sepa el instituto ya esta vacío a excepción de nosotros.
-Hey!!!- responden los chicos al unisono.
El chico es alto, de espalda ancha y brazos fuertes, pero no mas fuerte que Felix, sus ojos son de un dulce color avellana y su tez... bueno, no es pálida, como parece ser la de la mayoría de los chicos de este lugar, pero tampoco es tan morena. Es... perfecta. Y cuando se acerca a mi, puedo percibir el olor de la colonia que se ah puesto hace poco. El, apenas y repara en mi cuando se sienta a lado de Alec.
-Eh, chicos, no pensaba encontrarlos aquí tan tarde.-dice mientras despeina al pequeño chico rubio.
-Bueno, hemos tenido un poco de tarea extra.- dice Felix, señalándome con un ligero movimiento de cabeza.
-Pero no ha sido tan difícil, en realidad es muy buena.-dice Alec.
-Ah!! Con que esta es la hermosa chica de la que me hablaron.-dice el chico.-Hola, mi nombre es Caleb.
Estrecho la mano que me ofrece, y al contacto una ola de paz me inunda rápidamente.
-Este payaso de aquí me estado hablando mucho de ti, Kate.-dice señalando a Alec, quien a su lado parece un niño.
-Ahm... pues a mi no me han hablado nada de ti.-le digo, sin ánimos de ser grosera.
-Oh, pues... veras, yo soi quien se encargo de juntar a estos dos y de enseñarles todo lo que saben.-dice acercando su silla a mi.
-Bueno pues, has hecho un muí buen trabajo.-lo felicito.
-Es todo un cumplido viniendo de una chica tan linda.- al oírlo me pongo como un tomate.
-Uhm.. Gracias.
-Eh, colegas, es hora de irnos. debemos llevar a Kate a su casa para que duerma un poco.- recuerda Alec.
-El chico tiene razón Caleb, aunque aun le quedan unas horas mas para que amanezca en el mundo de los mortales.- combina Felix.
-Eso no sera un problema, la llevare yo.- se ofrece Caleb y yo creo que no puedo ponerme mas colorada.
-Tal ves deba acompañarte, no crees? Ya sabes, para mayor seguridad.-propone Alec.
-Tonterías, yo puedo cuidarnos solo, chico. Ademas, ha sido un día largo, deberías dormir un poco.
Alec comienza a quejarse, pero al final no hace nada mas que irse tras Felix, cual niño pequeño.
No puedo evitar sentirme bien a lado de Caleb, es como una energía que nunca antes había sentido. Al llegar a casa le pido que me acompañe unos minutos mas, y el acepta. Comienza a hablarme de su vida, de como perdió a su familia entre una guerra de Ángeles contra demonios, y como ahora el luchaba por mantener la paz, al menos en el mundo mortal. Me hablo de la pequeña casa que compartía con los demás chicos, que resultaba no estar muy lejos de donde vivía. No pude evitar enamorarme de el esa noche, y cuando llego la mañana, solo esperaba a que se hiciera de noche, para volver a verlo. Como si fuera un sueño solamente. No podía dejar de pensar en el. Si debía aceptar un nuevo destino, a lado de Caleb, todo seria mas fácil.
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